Es muy interesante pensar como la curiosidad puede despertar seobre una persona si mostramos sobre civilizaciones antiguas. Es llamativo también ver como, por ejemplo, el Imperio Romano tenía justas con gladiadores que, más allá de lo tradicional, podrían ser reconocidas como un evento “deportivo”. Con propios ídolos (como Espartaco)y hasta con algunas estadísticas -y lógicamente- polémicas por las estadísticas. Dicho esto, es interesante ver cómo nos atrapan esas historias y hasta queremos saber los lugares donde esas cosas pasaron. Hoy, sin duda, el Fútbol (lejos de esa violencia, claro) se tornó en la actividad en la que los “idolos” aparecen. Y, desde ya, cada lugar en el que se lleva adelante un partido tiene una historia. Por eso, el Mundial se convirtió en el evento mundial (por algo se llama así) que más llama la atención a nivel global. Pero todo eso tuvo un inicio, un arranque y los inicios de la máxima competición del fútbol, lentamente, empiezan a ser tarea de la arqueología.

Si hacemos un paralelismo, posiblemente no sepamos nunca en qué lugar se hizo la primera reunión “global” de gladiadores. Y, desde ya, tampoco sabremos cual fue el ataque más festejado. Por el contrario, en el fútbol, si sabemos cual fue el lugar en el cual se anotó el primer gol: el Estadio de Pocitos. Del Coliseo a Pocitos. (Increíble el rulo que hice para llegar acá).
El 13 de julio de 1930, Pocitos entró para siempre en la historia. Allí se jugó uno de los dos partidos inaugurales del Mundial: Francia contra México. El otro, simultáneo, se disputó en el Gran Parque Central entre Estados Unidos y Bélgica. A los 19 minutos del encuentro, el francés Lucien Laurent convirtió el 1-0 para Francia y se transformó en el autor del primer gol de la historia de los Mundiales. Francia ganó 4-1. Ese momento convirtió al estadio en una especie de “kilómetro cero” del fútbol mundialista. Sabemos donde fue, conocemos quien hizo el gol, pero hoy ese lugar que nos suena histórico ta no existe.

El viejo estadio de Peñarol fue un símbolo del Montevideo moderno de principios del siglo XX, un laboratorio arquitectónico adelantado a su tiempo y una pieza central del nacimiento del fútbol rioplatense como espectáculo masivo. El estadio fue inaugurado el 6 de noviembre de 1921 y pertenecía al Club Atlético Peñarol. Estaba ubicado en el barrio Pocitos de Montevideo, delimitado por las calles Coronel Alegre, Charrúa, Silvestre Blanco y Avenida Soca. La inauguración originalmente iba a ser con un clásico entre Peñarol y Club Nacional de Football, pero las tensiones institucionales entre ambos clubes impidieron el acuerdo. Finalmente, el estreno fue ante River Plate y terminó 1-1.
El Estadio Pocitos no era enorme. Las fuentes oscilan entre 1.000 y 3.000 espectadores de capacidad según el evento y la época. Sin embargo, tenía algo muy innovador para Sudamérica: tribunas con formas elípticas inspiradas en los teatros griegos. Esas tribunas redondas y cilíndricas, al estilo Racing Club de Argentina, Monumental de Lima o, incluso, Estadio Centenario tuvieron en Pocitos a su innovador. Si bien es verdad que no iba a ser uno de los estadios principales, las demoras en la construcción del Centenario llevaron a que Pocitos se convierta en uno de los lugares claves.

Uno de los datos que llama la atención al ver crónicas de esa época es que, más allá del partido inaugural, que lotvio lleno. Al día siguiente, en Pocitos, jugaron Rumania y Perú. Ganó Rumania 3-1, pero solo habia doscientos espectadores aproximadamente.
Más allá de estos datos puntuales que tiene que ver con la vida dentro de los Mundiales, Peñarol utilizó Pocitos hasta 1933, ya que luego comenzó a utilizar el estadio Centenario. Pocitos lentamente cayó en desgracia y tras el avance de la gentrificación de Montevideo, el crecimiento urbano terminó coptando esas tierras y, prácticamente, no hay rastro alguno de Pocitos en la zona.
Sin embargo, casi 70 años después apareció el crack de la semana (como dirían en Tiranos Temblad). Se trata de Héctor Benech, un arquitecto uruguayo que entre 2002 y 2006, realizó una investigación en la cual usó fotos aéreas y archivos municipales para trazar donde estaba el estadio y, además, el punto preciso donde estaba el arco del primer gol mundialista. Desde ese momento, se instalaron esculturas y marcas para recordar un hecho verdaderamente histórico. Debajo de edificios comunes, garages y veredas de Pocitos permanece enterrado uno de los lugares más importantes del fútbol mundial.
