Marruecos se coronó campeón del Campeonato Africano de Naciones (CHAN) 2024 tras vencer a Madagascar por 3-2 en una final de memoria que se disputó este sábado en Kenia. Con esta victoria, los Leones del Atlas consiguen su tercer título en la competencia continental que sólo permite jugadores del medio local, estableciendo un nuevo récord histórico. El triunfo también les otorgó el premio económico de 3,5 millones de dólares, mientras que Madagascar se llevó 1,2 millones como subcampeón.
La octava edición del CHAN contó con la participación récord de 19 equipos y se desarrolló por primera vez en tres países co-anfitriones: Kenia, Tanzania y Uganda. Este formato innovador representó un ensayo general para la Copa Africana de Naciones de 2027, que también será organizada por estas tres naciones. El torneo tiene la peculiaridad de que las selecciones sólo pueden utilizar jugadores de sus ligas locales, en una apuesta por darles mas exposición y la posibilidad de representar a su país. La competencia se extendió desde el 2 hasta el 30 de agosto de 2025, con partidos distribuidos en cinco estadios ubicados en cuatro ciudades diferentes: Nairobi en Kenia, Kampala en Uganda, y Dar es Salam junto a la isla de Zanzibar en Tanzania. Para Madagascar, esta final representó su primera aparición en una final continental de cualquier categoría en su historia futbolística, tras haber llegado a la semifinal en la edición anterior de esta competencia.
El partido comenzó con sorpresa cuando Madagascar se adelantó en el minuto 9 mediante un golazo de Calvin Felicite Manohantsoa, quien aprovechó una asistencia de Mika Razafimahatana. Sin embargo, la ventaja malgache duró apenas 18 minutos, ya que Youssef Mehri logró el empate para Marruecos. Antes del descanso, Oussama Lamlaoui marcó su primer tanto del partido para darle ventaja a Marruecos. El ritmo frenético del primer tiempo demostró que ambos equipos llegaron a la final en excelente forma física. Madagascar mostró la resistencia que los había llevado hasta esa instancia, mientras que Marruecos evidenció su experiencia en finales continentales.
La segunda mitad mantuvo la intensidad cuando Toky Rakotondraibe igualó el marcador para Madagascar en el minuto 68, capitalizando un error defensivo marroquí. El empate 2-2 generó nerviosismo en ambos equipos, que lanzaron ataques desesperados buscando evitar la prórroga. El momento decisivo llegó en el minuto 80, cuando Lamlaoui anotó un gol espectacular desde 40 metros que dejó sin oportunidades al arquero Michel Ramandimbisoa. El tanto audaz no solo definió el partido, sino que también provocó aplausos incluso de los jugadores rivales por la calidad técnica. Madagascar intentó reaccionar en los minutos finales, pero la defensa marroquí resistió los últimos embates.
Oussama Lamlaoui se convirtió en la gran figura del torneo al terminar como máximo goleador con seis tantos, incluyendo sus dos anotaciones en la final. El delantero del RS Berkane también recibió el premio al Goleador del Torneo en la ceremonia posterior al partido. Mohamed Hrimat fue elegido como el Jugador del Torneo, mientras que el arquero senegalés Marc Diouf se llevó el reconocimiento al Mejor Portero. Youssef Mehri, otro de los protagonistas marroquíes, terminó el campeonato con tres asistencias y se destacó como el cerebro del mediocampo. La ceremonia de premiación contó con la presencia del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, y del presidente de Kenia, William Ruto.
Este tercer título convierte a Marruecos en el país más exitoso en la historia del CHAN, superando a República Democrática del Congo que cuenta con dos coronas. Los triunfos anteriores de los Leones del Atlas habían llegado en 2018 como locales y en 2020 defendiendo el título en Camerún. El camino hacia la final incluyó una dramática semifinal contra Senegal, que Marruecos ganó 5-3 en penales tras empatar 1-1 en tiempo reglamentario. Madagascar había llegado a la final tras vencer 1-0 a Sudán en la otra semifinal, con un gol de Toky Niaina Rakotondraibe en el minuto 116. Para la selección malgache, esta participación histórica representa un gran paso adelante para el fútbol de las naciones insulares africanas.